En su momento, hablamos aquí acerca del caso Paulette. Con todas las reservas del caso, comenté que me pareció haber encontrado cierto paralelismo con la obra "El extranjero" de Albert Camus, donde el protagonista es sentenciado por la sociedad (antes que por las leyes) por el único hecho de no haber mostrado sentimientos de dolor ante la muerte de su madre.
¿AMISTAD ó COMPLICIDAD?
Vivimos tiempos difíciles y no me refiero solamente a la cuestión económica. En nuestros días, ya todo es "relativo" y "relacional", no hay absolutos ni certezas de nada. "la ciencia" considerada como una religión en sí misma, ha sido desplazada por la vida misma. Hace un par de años, recibieron el premio nobel de medicina dos brillantes científicos que descubrieron en elycobacter pilory, bacteria que causa la gastritis. Lo hicieron contra y a pesar de una comunidad científica cerrada monolíticamente en una premisa científica inamovible: "el estómago es un medio hostil , por sus ácidos, para cualquier microorganismo, por lo tanto no es posible que la gastritis y las úlceras sean causadas por agentes externos al hombre" ¿y qué pasó? que se demostró que no es verdad.
Dudar es bueno, dudar de todo ha hecho que el hombre progrese en aras de la llamada "civilización" ha permitido grandes avances en todos los campos del conocimiento, pero a pesar de la ventaja de esta postura posmoderna, la vida misma (¡ah, esa sabia maestra!) ha demostrado que con la duda, se han perdido los valores.
En el caso Paulette, muchos paradigmas fueron puestos en duda, pero recientemente, con la creación del libro acerca del caso que escribió Amanda de la Rosa, la mejor amiga de Lisette Farah, la mamá de la niña, queda en evidencia que no es lo mismo la amistad que la complicidad.
Es triste y muy bajo moralmente hablando lo que hizo esta mujer (Amanda de la Rosa). ¿Para qué lo hizo? en el foro de "El Universal", ella dijo que estaba en su derecho de "exorcisar sus demonios" a través de escribir lo que le sucedió. Eso es muy respetable, pero desde la Ilustración, surgió la proclama: "Tus derechos terminan donde comienzan los de tu prójimo". A la "amiga" le valió (coloquialmente dicho) el dolor de Lisette, el respeto por una pequeña de la que han corrido ríos de tinta y sobre todo LA AMISTAD que había entre ellas, según ambas, desde pequeñas.
¿Ya no hay amigos? No lo sé. Ahora resulta que es válido que cada quién tenga "su propio concepto" de lo que es la amistad. Tendré que preguntarle a mis amig@s qué significa la amistad para ell@s y luego pasar sus dichos por el filtro de la congruencia.
Para mí, ser amiga no es ser cómplice. Para mí, la verdadera amiga es la que te dice: "la estás regando, no va por ahí". Para mí, la amistad es estar contigo en la cara brillante y en la cara oscura de la luna. Puedo elucubrar muchas definiciones acerca de lo que la amistad es y diré que me queda claro que la amistad NO ES complicidad.
Tuve (triste pero así es) una amiga que tenía problemas en su matrimonio y eso justificaba (según ella) andar "de traviesa" con un chico. Del círculo común de amistades, fui la única a la que dejó de hablar, porque me atreví a decirle (en privado y con todo respeto): "estás muy mal, las cosas no son así. Te estás denigrando y recuerda que tienes hijos, no es por tu esposo, a final de cuentas es por tí, por quien debes portarte bien" ¿el resultado? Le dijo a tod@s que yo parecía su abuelita...sorry, así soy yo :)
El verdadero quid es el lema aquel que dice: "Dios mío, cuídame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo"...Gracias a Amanda de la Rosa por recordarnos que aún entre "amigas de la infancia", la guerra de lodo es perfectamente factible en aras de la conveniencia.
No mencionaré los dimes y diretes entre amigas, mejor hagan clic en el link del Universal...qué bonitas amigas! :)
Y para tí, ¿cuál es el concepto de amistad?







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